sábado, 6 de marzo de 2010

BookCrossing(''Libro Libre'')

¡Hola a todos!


Hace poco me enteré de algo que a algunos os puede interesar:


Si te encanta leer y tienes una montaña de libros antiguos que ya te has leído y que no te deja espacio para nuevos candidatos que aspiran a que los leas,dalos a BookCrossing(''Libro Libre''), donde, registrándote, puedes dar esos mismos libros,para que sean repartidos y leídos por otras personas que lo necesiten.





Más información en http://www.bookcrossing-spain.com/

Siempre a vuestra disposición...

Saludos!

Almalual.



viernes, 12 de febrero de 2010

San Valentín

Hooola a todos!=)


Estamos a 12 de febrero,y dentro de 2 días se celebrará,al menos donde yo vivo,no sé en otros lugares...¡San Valentín!Hay corazones en los escaparates,la ropa,los dulces...es un día lleno de amor,o un día demasiado comercial,depende de cómo opines tú.

Es tu oportunidad para declararte a la persona que amas,o recordarle a tu mejor amigo/a o novio/a o simplemente familiar que sigues ahí,que le apoyas y le quieres...
¡Ah!Un pequeño comentario...sé que hace mucho que no escribo nada en el blog,como cuentos, relatos cortos o algo por el estilo,pero es precisamente porque (aparte de porque en los estudios hay que darle fuerte y no hay tiempo suficiente para todo)estoy escribiendo aparte.Los concursos literarios suelen pedir escritos inéditos,que no hayan sido premiados o publicados en ningún blog.Por eso,antes de colgar nada aquí,prefiero presentarlo,y si no hay suerte os lo reservo a vosotros...
Siempre,aquí,disponible para ustedes...aunque el tiempo no acompañe...
Almalual.

lunes, 1 de febrero de 2010

Noticias de hoy...

¡Hooooola a todos!^^
Resulta que he entrado y me han dado escalofríos de solo ver desde cuándo no escribía, así que... ¡aquí estoy de nuevo!
Empiezo con novedades. No prometo puntualidad,aviso.Iré escribiendo noticias,curiosidades, cosas que me hayan llamado la atención, etcétera...si queréis que hable de algo en especial, decídmelo.Yo me infomo,si puedo,y escribo todo lo que queráis.
Empiezo hablando de un ''rumor'' que se ha extendido sobre la GripeA más que la misma enfermedad.Según la revista '' '' se hablaba de que el virus de la GripeA podría no haber sido más que un fraude para ''venderse'', quizás consecuencia de lo que causó y causa la crisis que nos ataca más que un virus(de eso sí que nadie duda,porque el bolsillo,al igual que el algodón,nunca engaña).¿Qué pensáis vosotros,lectores?¿Mentira o Verdad?Lo que sí está claro,o al menos eso opino yo,es que no nos tendremos que volver a preocupar por esta Gripe,o al menos de momento...quién sabe qué próxima enfermedad nos podría volver a visitar,siendo fraude o verdad...
Cambiamos de tema.Ya se han celebrado los Grammys Awards 2010,y,bueno,es normal que llamen la atención algunos vestidos,y a todos los pique el gusanillo del ''cotilleo''...pero otra cosa es que nos lo dejen tan en bandeja como lo hizo Lady Gaga con este...mm...cómo decirlo...INDESCRIPTIBLE vestido:


¿Quería llamar la atención?Pues...objetivo conseguido. De gordo.Para los fans de Lady Gaga:no os preocupéis. La cantante, aún después de hacer su aparición con tan ''llamativo'' vestido,ganó dos Grammys por ''Poker Face'', como mejor canción bailable del año,y por ''The Fame'', como mejor álbum bailable.











También se habla mucho del fracaso de Karmele en las votaciones de Eurovisión.Parece ser que fue acusada de plagio por SLQH(LaSexta)y además, Televisión Española se negó a tenerla entre sus candidatos,porque,además,la lista de votos de Karmele subía como la espuma.Menos a ella, tienes a más de 300 candidatos esperando para que los votes en www.rtve.es
En el cine,pronto podremos ver ''Tiana y el Sapo'' para el género infantil,''The Road'' para los amantes del drama,''Hombre Lobo'' para los que hacen lo que sea por una peli de terror o ''Valentines Day'' para los que les gusta las comedias románticas.
Todo dicho por hoy.Espero que os haya gustado.
Saludos cordiales,
Almalual.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Navidad,Navidad,dulce Navidad...

¡Hooola a todos!

Es tiempo de lucecitas,abetos decorados hasta más no poder,polvorones,villancicos... ¡Es Navidad!Las vacaciones navideñas son,para quien las tenga,un descanso del alma,un ''Basta ya,hasta aquí hemos llegado'' para compensar el duro trimestre que todos hemos pasado,y del que nos aprovecharemos muchos para tumbarnos en el sofá con un suspiro exasperado acompañado de un ''Aaaaah...por fiiin...''.Sobran las palabras.
El pasado 25 de Diciembre,Papá Nöel,o Santa Claus,depende de dónde estuvieras en ese momento,repartió volando en su trineo tirado por renos voladores regalos a los niños buenos, entrando con su enorme barrigota por las chimeneas de las casas.
...Y el próximo 6 de Enero,¡le toca a los Reyes Magos!También se espera(al menos yo tengo esa esperanza dentro de mí)que,debido a la crisis que ataca a nuestro país, las REBAJAS empiecen antes de tiempo.
Mañana,día 31,se celebrará la Nochevieja...atiborraros de uvas,o de conguitos de chocolate como un@ servidor@(no me gustan las uvas...puajj).
Comed,Cantad,leed muchísimo...pero nunca os olvidéis de disfrutar.Aprovechad para visitar a seres queridos que debido al trabajo y/o estudios no habéis podido ver durante estos últimos meses.
Así que,finalmente,me despido diciendo,por si no nos volvemos a ver...¡Feliz Año Nuevo a todo el mundo!.Os deseo un gran e inolvidable,como lo ha sido este año,2010.

Atentamente,

Almalual.

lunes, 16 de noviembre de 2009

''Un nuevo mundo''

Reaparezco por arte de magia,y traigo conmigo un relatito:



31 de Diciembre del año 2.999

Nubes grises cubrían el cielo, con un débil rayo de sol atravesando una de ellas. El pequeño pueblo en el que sus habitantes se resguardaban en sus casas, contemplaban desde sus ventanas el oscuro cielo, temiendo que empezara a llover y la presa que los protegía de la inundación reventara. Todos rezaban por que el sol brillara y aquel manto de oscuridad que los atemorizaba desapareciera, y que así la tranquilidad renaciera y se encendiera la llama de la esperanza. Sin embargo, aquella noche era especial, y aún más cuando amenazaba tormenta.
Esa noche era Luna Llena. Todos los astros se habían alineado, y la luna estaba apunto de salir. Decía la leyenda, que cuando todos los astros se alinearan, una fuerza sobrenatural se desencadenaría y destruiría a los humanos. La propia naturaleza se enfurecería y haría pagar al ser humano todo el daño causado a bosques, ríos y mares. Al principio solo era un pequeño cuento para dar miedo a la mente inocente de los niños, pero mil años después, todo se había hecho realidad. Primero fueron las grietas y los terremotos. Luego, las desapariciones de niños en los bosques…y ahora…

De repente, el ruido del reloj sobresaltó a Tara. Un escalofrío le recorrió la espalda, y, temblando, se dio la vuelta para comprobar con horror la hora: medianoche.
-Ya está-se dijo a sí misma-.Ya no hay vuelta atrás.
Una voz dulce le habló a su lado. Una viejecita sentada en una silla, de cara cariñosa, la miró más seria que nunca.
-Cariño…-susurró-Jamás pensé que pasaría esto.
-Lo sé, abuela. Lo sé.
Con tan sólo dieciséis años, observó cómo la luna se iba asomando entre las nubes.
La magia irradiaba en aquel pueblo, y en todo el mundo. A los niños se les enseñaba desde muy pequeños hechizos básicos, y a medida que pasa el tiempo, se convierten en magos. Impresionante, ¿eh? Pues eso no es todo. Para Tara, el destino no solo la había convertido en una excelente maga, sino en la única que podía salvar el mundo. Durante años su familia la había protegido del Enemigo cuando ella no supo valerse por sigo misma, pero ahora…ahora era diferente. Ahora, el Momento había llegado. El Momento en el que los humanos se extinguieran, y sólo ella era la única capaz de evitarlo.
Demasiada responsabilidad para una cría.
-Tara…-habló de nuevo su abuela-¿Estás segura de que quieres hacer esto?
-No hay otra opción, abuela.
-¡Sí que la hay, y lo sabes!
-¿El qué, abuela? ¿Dejar que los humanos se extingan? Sí, vale, el ser humano ha fastidiado a la mitad del mundo en mil años, pero… ¿qué pasaría entonces? ¿Qué es mejor, que el humano siga viviendo, o que muramos todos y ya nadie pueda mejorar lo estropeado? Abuela, siento no compartir tus pensamientos, pero…el ser humano tiene que vivir.
Tara volvió a girarse y miró de nuevo a la ventana.
Ni un alma cruzaba el pueblo, ahora desolado. Las ramas de los árboles se movían, agitadas por una brisa fantasmal. Ni un solo sonido se escuchaba, ni siquiera un solo animal correteaba entre las brumas que cubrían el bosque.
Antaño, el mundo entero había rebosado de vida, de acción, de júbilo, pero ahora todo lo que se veía a través de la ventana era una tierra yerma y seca, sin una sola planta ni un solo ser vivo.
Era triste ver que todo lo que habías querido y que el entorno en el que has vivido se desvanezca con el simple y doloroso paso del tiempo.

De repente, la calma cesó para dar paso al caos.

Los árboles crecieron de una forma exagerada y de la tierra surgieron sus enormes raíces.
En el suelo empezaron a crecer charcos de lluvia, ya que comenzó a llover fuertemente.
La Profecía lo había decidido: Tara debía salvar el mundo cuando solo el caos se formase, cuando la paz de la bella naturaleza se acabe…cuando se desencadene el caos de la paz.
El miedo habitaba ahora dentro de los corazones de la gente y la ira en el corazón del mundo.
Cuánto me gustaría que todo esto cesara…, pensó para sí misma.
Pero no, no había forma de que acabara, no había tregua para la furia de los elementos.
De pronto, la lluvia se convirtió en un fuerte viento, y más tarde, en una ventisca a la que siguió la nieve y el frío. Del bosque aparecieron corriendo de las criaturas más grandes a las más pequeñas, de cielo y tierra, todas distintas pero con la misma ansia de matar: lobos, halcones, ardillas, osos, incluso algunos albatros y gaviotas, linces…
Todos aquellos animales a los que el hombre había torturado y puesto en peligro de extinción comentaron a arañar y destruir puertas, huertos,…y personas. Todos se consumieron bajo las garras y dientes de todos esos pequeños y grandes destructores.
Tara se abrió paso entre la sangrienta batalla, inmune a todo. Cuando caminó por delante de aquellos mismos que ahora destruían a sus amigos y seres queridos, las criaturas se detuvieron un momento para mirarla, sabiendo perfectamente lo que se proponía. Sin embargo, en vez de detenerla, se apartaron y continuaron la lucha. Tara no se preguntó por qué no le atacaban; seguramente más adelante le esperaba algo peor.
Caminó con paso ligero mirando hacia delante, con la cabeza bien alta. Cuando llegó al bosque, seis lobos vigilaban la entrada. No se detuvo al llegar; los lobos se apartaron antes de que ella dijera nada. Los seis lobos parecieron sonreír cuando ella se adentró en las entrañas del bosque.
Un paisaje aterrador la recibió. El único bosque que había sobrevivido en los últimos mil años, antes había estado lleno de animales, plantas grandes y preciosas y flores. Ahora las flores estaban marchitas y las únicas plantas que había eran venenosas o carnívoras. Los adorables animales que hace tiempo se dejaban acariciar dócilmente ahora eran ojos furiosos observando amenazadoramente desde la maleza.
Tara se detuvo.
-Oh, Dios mío-murmuró, horrorizada.
Siguió andando, esta vez con la cabeza baja.
Cuando llegó no le sorprendió lo que vio. Ella extendía sus brazos, verdes y transparentes a la vez, hacia los árboles y arbustos, controlando todo el bosque. Su rostro era de interminable belleza, y permanecía con los ojos cerrados mientras flotaba en el aire, en estado de trance.
Un espíritu.
Cuando Tara llegó, el espíritu abrió los ojos, y la joven pudo ver que eran totalmente blancos.
-¿QUÉ QUIERES?-preguntó el espíritu con una voz que pareció contener las voces de todos aquellos a los que el bosque se había tragado.
-Yris… ¿por qué no dejas esto ya? ¡No tiene sentido!-dijo Tara, aunque sabía que Yris no iba a parar por las buenas.
-TÚ Y TU ESPECIE HABÉIS HECHO DAÑO AL BOSQUE… ¡PUEDO OÍR SUS GRITOS DE ANGUSTIA! PAGARÉIS POR ESTO… ¡NO PARARÉ HASTA DESTRUIROS!
-Lo sé, Yris-siguió hablando Tara-. Yo misma me arrepiento de todo, por eso estoy aquí. Seguro que podemos llegar a un acuerdo. Entiendo que estás dolida, el ser humano ha destruido gran parte de tu esencia, pero creo que…
-¡CÁLLATE!-rugió Yris-NO TIENES DERECHO A INTERRUMPIR LA BATALLA. MÁRCHATE POR DONDE HAS VENIDO Y NO INTENTES EVITAR EL DESTINO.
-Yris, te lo pediré una sola vez más…no nos destruyas. Al menos no ahora.
Pero el espíritu no respondió. Tara respiró hondo.
-Tú lo has querido.
Formuló unas palabras mágicas y alzó las manos. Automáticamente, una llamarada de fuego salió de la palma de sus manos hacia Yris…
Pero el hechizo de fuego rebotó en una barrera transparente que Yris había creado momentos antes entorno a sí misma, y la llamarada se dirigió hacia Tara, que saltó a un lado para esquivarla. Yris rió.
-NO VAS A CONSEGUIR NADA, INÚTIL HUMANA. NO PIERDAS EL TIEMPO.
Y una rama salió disparada hacia Tara, que le desgarró la túnica y le arañó el costado. Tara chilló de dolor, pero se contuvo.
Tara no iba a rendirse así como así. Ejecutó un nuevo hechizo, esta vez de electricidad, pero lo mismo pasó: el hechizo rebotó contra la barrera y esta vez Tara no pudo esquivarlo. El rayo le rozó en el brazo. Ella gritó de dolor.

-¡INÚTIL!-se burló de nuevo el espíritu-¿PIENSAS ACASO QUE VAS A PODER VENCERME?
-<>
Pero, ¿tenía un espíritu acaso un punto débil? Es más, ¿tenía un cuerpo que herir?
Entonces, una idea cruzó por la cabeza de Tara. Era arriesgado, y tal vez no funcionara, pero había que probar.
Tara concentró en su mano una gran bola de fuego, que cada vez se hizo más grande, más y más grande. El espíritu rió.
-YA TE HE DICHO QUE NO VAS A PODER HERIRME. VETE, NIÑA, O SERÁS PERJUDICADA. LA BARRERA CONTRAATACA LOS ATAQUES...
Pero la joven maga sonrió, cansada. Tantos hechizos la habían agotado.
-Yris, Yris...la barrera no protege nada...ni un cuerpo...ni siquiera una esencia. Porque tu verdadera esencia, tu verdadera alma...¡Está aquí!
Y Tara disparó la gran esfera de fuego hacia un árbol, y luego otra a un arbusto, y así siguió hasta que gran parte del bosque ardió.
-¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!-rugió Yris, mientras su simple imagen parpadeaba y se consumía-¡MALDITA HUMANA!ME...ME HAS...me has derro...tado.
-Sí, Yris. Me di cuenta de que tu verdadero cuerpo y alma estaba en lo que tú misma controlabas,¡el bosque! Ésa es tu verdadera esencia, tu verdadero ser. Todo tu corazón se encontraba en el bosque, en toda simple hierba, ¡debí darme cuenta cuando me atacaste con esa rama! Adios, Yris. Hasta dentro de mil años.
Antes de que el olograma del espíritu desapareciese, derramó una lágrima, que cayó en el suelo. De repente, la lágrima se extendió y fue apagando el fuego y restaurando todas las plantas. Se extendió por todo el mundo, creando paz, bosques...un nuevo mundo. Dejó de llover, y en el cielo brilló el arco iris. Los animales y humanos dejaron de luchar, y hasta los niños empezaron a jugar con ellos. Tara sonrió, agotada, y dio media vuelta. Cuando llegó al pueblo, todos le recibieron con los brazos abiertos entre gritos de victoria.

Y gracias a ella, un nuevo mundo renació, hasta dentro de mil años más.

FIN



Para que pensemos en lo mucho que vale nuestro pequeño gran mundo...

Almalual.

martes, 29 de septiembre de 2009

Capítulo 7:¡último capítulo!

¡Hoooola de nuevo!Me he tomado dos semanitas(no de vacaciones,precisamente...), pero por fin he vuelto a mi añorado ordenata y aquí os dejo...sí,señoras y señores,¡el último capítulo!Lo sé,es muy largo,pero así acabáis antes,¿no?(No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy).En fin,disfrutadlo:




-No-suelto, asustada, y retrocediendo varios pasos-. Jamás. ¡Olvídate!
-No tienes otra opción-sonríe Jidar, malicioso-. Eres la última pieza de mi puzzle sin terminar. He pasado miles de millones de años sin beber ni una sola gota, y pensé que podía saciarme de simples demonios o humanos, ¡pero no fue suficiente! Pensé que la sangre de Odín me daría fuerzas, pero ya es muy viejo y su sangre, escasa. Por eso, lo envenené para que no pudiera siquiera hablar sobre mi plan. Rapté a su hijo, Thor, para tener a todos ocupados y que además vinieras a mí. Me di cuenta de lo que de verdad necesito: Valquirias. Jóvenes y fuertes Valquirias, como tú, pero tenía que ser un número exacto, ya que si mataba demasiadas las echaríais de menos y habría más gente de la que necesitaba a mi alrededor. Trece Valquirias. Tenía doce, pero todas demasiado débiles. Eres tú quien me falta. La décimo tercera Valquiria*. Éthara, la sanguinaria Valquiria caza-demonios, fuerte y rebosante de sangre joven que saciaría mi sed.
Por el poderoso Odín, no me puedo creer que haya caído en la trampa. ¡Por eso hubo desapariciones de Valquirias! Jidar sabía que Frigg recurriría a mí y que finalmente y con la ayuda de Alexander, Ozkora y Alice, conseguiría llegar hasta aquí. Todo estaba planeado.
Pero aún hay un detalle por contar.
-¿Y todo para qué, Jidar?-pregunto. Él mira a Alice.
-No sólo me preguntes a mí, preciosa-contesta, ladeando la cabeza y sin dejar de exponer sus dientes afilados a través de su sonrisa-. Pregúntale también a tu querida amiga… ¿cómo era…?Ah, sí. Alice-concluyó con una mirada que me dio escalofríos.
Me vuelvo hacia ella, frunciendo el ceño y con una sospecha en la mente.
-¿Alice? ¿Tú lo sabías?
Mi amiga me mira con cara de culpabilidad, sin poder decir nada. Sacudo la cabeza, confundida. ¿Cómo es posible que todo este tiempo haya sabido lo que Jidar se traía entre manos y no nos lo ha dicho? Me había ahorrado varias comeduras de coco. Todo lo que he hecho…no ha servido de nada. Ahora mismo, a punto de ser devorada por un Vampiro, me siento decepcionada, pero sobre todo, tengo miedo. Mucho miedo.
-Oh, sí, la dulce, bondadosa y bonita Alice-continúa Jidar, impasible-. Vino aquí para protegerse a sí misma y a los suyos, y para asegurarse de que todo iba según lo previsto.

No me lo puedo creer. Sé que no debería desesperarme, porque probablemente es lo que quiere Jidar, pero… ¿qué otra cosa puedo hacer? He sido traicionada por mi amiga, o la que creí alguien de confianza, y ya no tengo ganas de luchar.
Pero sí de aclarar las cosas.
-Antes ella intentó curarme-puntualizo -, ya que es su habilidad. ¿Por qué pudo hacerlo fuera de esta sala y no dentro?
La sonrisa de Jidar se hace más amplia; seguramente esperaba que me diese cuenta.
-Porque esta habitación está protegida por una barrera…digamos ``anti-magia ´´ creada por mí mismo, por lo que solo yo puedo usar mis poderes…y, de hecho, no voy a dudar en utilizarlos.
De pronto, alza una mano hacia la puerta, y ésta se cierra de golpe. Después, o desaparece y aparece de repente a mi lado, o es que, como los demonios, corre muy rápido. Sea lo que sea, me toca con dos dedos la frente, y acto seguido, caigo al suelo, inconsciente.


Alice chilló, sobresaltada, y Alexander se irguió alertado. Ambos intentaron detenerlo, pero no fue posible.
-¡Quietos, o la mato!-gritó Jidar, amenazante. Cargó con Éthara, débil y pequeña cual pluma, se dio la vuelta y desapareció corriendo por otra puerta situada al lado de su gran trono.
Alexander, inquieto, miró a Alice, impotente. Ella no pudo sostener su dura mirada, bajó la cabeza y se sentó en el suelo. Alex no podía creerse lo que estaba viendo.
-¿Vas a quedarte ahí sentada mientras un Vampiro le chupa la sangre a tu amiga?-espetó duramente. Después miró a Ozkora, que igualmente se sintió culpable pero no dijo nada. No se molestó en pedirle ayuda a Thor.
-Pues yo no me pienso quedar quieto.
Desenvainó su espada y se dirigió a la puerta por la que había salido Jidar.
-¿Y cómo piensas hacerlo?-dijo Alice-Todas las puertas de este sitio están hechas del mismo material que las espadas valquíricas, ¡son imposibles de romper, ni siquiera una espada demoníaca podría!
-Sí, pero no las cerraduras.
Alex se aproximó a la puerta, y con su espada a modo de llave, manipuló la cerradura. Con un sonoro crujido, la puerta se abrió. Alexander sonrió.
-¿No ha sido demasiado fácil?-preguntó Alice, frunciendo el ceño.
Alexander estaba lo suficientemente satisfecho para no escucharla. Empujó la puerta de una patada y entró. Ozkora se encogió de hombros y le siguió, conforme; Alice y Thor no se quedaron atrás.
La puerta conducía a un gran jardín rodeado por un muro de piedra, el cual estaba repleto de enredaderas por todas partes. En el centro del enorme jardín había una pequeña columna, también con muchísimas enredaderas. Alrededor de la columna, doce piedras alargadas y planas, seis a la derecha, seis a la izquierda. En medio de ellas, una mucho más grande esperaba la llegada de algo…o alguien.
Alexander miró a su alrededor buscando a Jidar y Éthara. Por si acaso, se escondieron detrás de algunos matorrales y enredaderas.
En ese momento, como por arte de magia, encima de cada piedra aparecieron doce Valquirias…menos en la décimo tercera. En su lugar, apareció Jidar con Éthara en brazos, y la depositó en su respectivo lugar, la piedra más grande. Jidar se colocó justo enfrente de la columna y puso sus manos en ella. Todos entendieron lo que pretendía hacer. No dudaron ni un segundo. Alexander desenvainó su espada y corrió hacia él con ella en alto. Sin embargo, la espada rebotó antes de rozarlo.
Jidar se dio la vuelta.
-Ni lo intentes, muchacho-amenazó-. Me rodea una barrera como la de la de antes, pero esta va contra espadas demoníacas y valquíricas. Imposible traspasarla…a no ser que seáis ángeles…pero esos murieron hace mucho tiempo.
Rió y continuó su tarea. Apenado, Alex envainó su espada. Intentó acercarse a Éthara, pero la misma barrera mágica le detuvo. Ya no sabían qué hacer.
Se sentó en el suelo con las manos en la cabeza, abatido.
-¿De verdad no podemos hacer nada?-preguntó a Alice.
Ella negó con la cabeza.
-No-respondió-. Ni siquiera yo.
Ninguno de ellos comprendió su contestación, ya que no sabían su identidad ni de lo que era capaz de hacer.
Jidar cerró los ojos y clavó sus enormes uñas en la columna. Cuando los abrió, eran completamente blancos, y sus labios pronunciaban una lengua incomprensible. De doce de las Valquirias salió un az de luz proveniente de sus corazones, mitad brillante, mitad rojo. En cierto sentido, era realmente bello. Todos los hilos de luz se dirigieron a la columna…
El proceso se detuvo. Cada luz volvió a su cuerpo, y Jidar recuperó su rostro normal. Éste chilló, furioso. Alguien había irrumpido en su maravilloso plan, y a Jidar no le había sentado nada bien.
-Marchaos-murmuró, irritado-¡Marchaos! Dejadme en paz…No me impediréis hacerlo…
Volvió a agarrarse a la columna, pero nada pudo hacer. Sin una debida concentración, era completamente inútil. Una mujer y dos hombres aparecieron de repente por detrás de Jidar y alzaron sus tres pares de manos hacia él, mientras pronunciaban múltiples palabras en el mismo idioma que Jidar usó momentos antes…solo que esta vez era en su contra. Él gritó, desesperado, pero para sorpresa de Alexander no se consumió como esperaba. En su lugar, Jidar abrió los ojos como platos y se miró las manos, confundido.
-¡Rápido, clávale tu espada!-le indicó la chica a Alex. Él obedeció, y con su espada, arremetió contra el pecho del Vampiro. Éste se convirtió al instante en cenizas entre gritos desgarradores.
De pronto, todas las Valquirias despertaron, ya que la influencia de Jidar desapareció tras su muerte. Se miraron unas a otras, verdaderamente confundidas, pero sonrieron, y por fin libres, corrieron a la salida tras darles las gracias a sus siete salvadores. Alexander corrió hasta Éthara, que despertó, y se fundieron en un abrazo.

Me levanto increíblemente confundida. No sé exactamente lo que ha pasado…lo único que sé es que estoy tumbada en una especie de…piedra y rodeada de plantas. Noto, todavía entre las brumas del sueño que alguien me abraza y me aprieta fuertemente.
Eh…reconozco esta ropa… ¡es Alex!
-Em… ¿Alexander?-murmuro.
-Pensé que ese dichoso Vampiro te iba a matar…-susurra él-Te has salvado por los pelos.
Sonrío y le devuelvo el abrazo. Una vez me separo de él, me levanto y voy hasta una chica y dos chicos, que según me dicen las demás Valquirias y Alexander son las que nos han salvado.
-Has cumplido con tu trabajo, Alice-le está diciendo la chica a mi compañera-.Lo has hecho muy bien. Tú debes de ser Éthara. He oído hablar mucho de tí.
Le sonrío, me cuesta no hacerlo. En su presencia sientes ganas de sonreír, como si no pudieras hacer otra cosa.
-Muchísimas gracias por lo que habéis hecho-le agradezco.
-De nada-me devuelve la sonrisa-. Me llamo Yina. Ellos son Óribe y Maxim.
Los dos me dedican una sonrisa. Óribe tiene el cabello rubio y los ojos azules, y Maxim el pelo castaño claro, de ojos marrones oscuros. Yina, en cambio, tiene una extraña mezcla: rubia y ojos color miel. Los tres, al igual que Alice, visten de blanco.
-Ahora que Jidar ha sido destruido-explica Óribe-, podemos salir al exterior…por fin.
Alice salta como si le hubieran pinchado.
-¿De verdad?-dice, entusiasmada-¿Va enserio?
Maxim le sonríe.
-Así es-siente-. Sé que hemos tardado mucho, pero…al fin podremos mostrarnos al mundo.
Yo no entiendo nada de lo que dicen. Me encojo de hombros, y camino hasta Ozkora, que se despedía de una de las Valquirias.
-Nos has dado un buen susto, bonita-me dice, bromeando-. La próxima vez ten más cuidado.
-¿Cuidado?-repito-¡Eres tú la que insistió en que salvara a Odín, y…!
De pronto, caigo en una cosa. Odín.
-¡Odín!-grito-No hemos salvado a Odín…
-Ya nos hemos ocupado nosotros de eso-me tranquiliza Maxim, que me ha oído.
Un poco más tranquila, me reúno con todos, y salimos de la fortaleza.
Veo a Thor cómo mete algo en un bolsillo. Descubro que es su martillo, pero prefiero no preguntar. Si lo ha encontrado, mejor que mejor. Afuera, está anocheciendo, y Óribe, Maxim, Yina y Alice nos indican que esperemos. Minutos después, el asombro cruza nuestros rostros.
Miles de seres alados recorren el cielo, brillantes, magníficos. Algo que no se veía desde hace millones de años, hoy somos los primeros en ver. Ángeles. Montones y montones de ángeles que se reúnen ahora con nosotros, y abrazan a nuestros amigos.
-¿No queríais saber quién soy?-optimiza Alice, al ver, sonriente, nuestras caras sorprendidas.
Acto seguido, de su espalda salen dos alas de plumas relucientes. Echa a volar y abraza a otro ángel cariñosamente. Sonrío al contemplar su alegría, y lo bella que está en su estado natural.
-¿Por qué hasta ahora no supimos quién érais?-pregunto a Yina.
-Porque teníamos nuestra propia esencia escondida. Es una habilidad que han aprendido algunos demonios y ángeles, la cual nosotros estábamos utilizando.
Claro… ¡por eso no reconocí a Aszarok en el bar! Ahora todo tiene una razón lógica.
-Todo este tiempo-explica Óribe-hemos estado escondidos, porque éramos demasiado pocos. Jidar nos capturaba y se alimentaba de nosotros, y mientras conseguiamos dormirle, nos exiliamos. Cuando supimos que había despertado y volvía a por más poder y sangre, mandamos a uno de nosotros que avisara a Frigg, aunque Odín ya se encontraba en peligro. Luego, ordenamos a Alice ir a protegerte, pero ya te había raptado. Tardamos bastante en descubrir que estabas en Asturias. Una vez que Jidar estuviese ejecutando su plan, Alice debía llamarnos, y debido a las barreras fue bastante difícil, pero llegamos justo a tiempo. Tras quitarle sus poderes, tu amigo le clavó su espada para matarlo, ya que era mortal. Ahora que está muerto, podemos salir del exilio.
O sea… que estaba todo planeado. Y yo sin saberlo. Ahora que todo está en calma, no sé que voy a hacer. En cierto sentido, con los ángeles aquí los demonios ya no son mis enemigos…
-¿Qué piensas hacer ahora?-me pregunta Alex.
-Pues la verdad-contesto-, es que no tengo ni idea. Tal vez me mude al campo…quién sabe. Ya me las apañaré.

Por lo menos…ahora todo está más o menos tranquilo. Podré retirarme de mi cargo de ``Valquiria sanguinaria ´´, que ya me estaba cansando un poco.

Ahora que sé que mi madre murió, tal vez, intentando salvar a los ángeles de los colmillos de Jidar, no tengo nada más que saber. Disfrutaré de la bella Asturias…
Me quedo mirando los ángeles, pensativa. Alexander se acerca a mí y me rodea con un brazo la cintura. Apoyo la cabeza en su hombro. ¿Estará él en mis planes?
Probablemente, sí.







*:¿Comprendéis ahora el título? ;-)
En fin, lectores míos, tal vez pronto siga escribiendo, eso sí, cosas más actuales que esta...
Espero sinceramente que os haya gustado.......

viernes, 11 de septiembre de 2009

Capítulo 6

¡Síííííííí,como soy un hacha,me he puesto a toquetear el ''ordenata'' y he conseguido poner un ''Contador de Visitas''! ;-) Ya sabéis,a visitarme mucho pa' que suba,eehhhh...
Marchando una de Capítulo 6:^^

Me sorprende. Repito, Alexander ya es alguien de bastante confianza…y no es difícil darse cuenta. No hago ningún otro comentario del que luego pueda arrepentirme.
Cuando salimos, como hay ventanas, Alice recupera su color, no sé si debido al sol o al aire fresco que entra por ellas. De todas formas, a mí también me viene bien.
Mientras caminamos, le voy dando vueltas a todo lo ocurrido. Las desapariciones de Valquirias, un Vampiro (lo que me ha dejado perpleja), la extraña aparición de una chica con poderes curanderos…todo parece ser un puzzle. De repente, Ozkora se acerca a mí.
-Por cierto, Éthara-me dice con voz neutra-, ¿tienes ya pensado cómo vencer a Jidar?
Frunzo el ceño, sin entender lo que dice.
-¿A qué te refieres?
Ella sonríe.
-Ah, claro, si no te lo he contado todavía. Ese Vampiro-me explica-se llama Jidar. Es el captor de Thor, como ya te habrás dado cuenta, y el culpable del virus de Odín. Además, creo que tiene relación con las desapariciones…o al menos, eso me han dicho. Bah. Rumores, seguramente. En fín, lo que quiero decir es que tienes que matarlo como sea.
-¿Cómo, Ozkora?-pregunto-¡Es imposible matar a un Vampiro!...creo.
-Bah-farfulla mi amiga-. Tonterías. Solo tienes que encontrar su punto débil.
Ya, claro, ¡como si fuera tan fácil! En fin, muevo la cabeza negativamente y me adelanto.
Ahora mismo solo puedo cruzar los dedos y desear que todo vaya bien. Sin embargo, tengo un mal presentimiento…
Retiro rápidamente esos pensamientos de mi mente y me pongo al lado de Alexander.
-¿Qué piensas hacer cuando acabe todo esto?-me pregunta.
-Pues volver a la caza de demonios, así que ándate con cuidado-bromeo con una sonrisa.
Él no parece muy contento.
-¿Quiere decir eso que volveremos a ser enemigos?-me dice, con voz neutra. La verdad, no parece que le importe mucho.
Me quedo cabizbaja.
-No podemos ser otra cosa-respondo-. Va contra la ley…
Me interrumpo. Me doy cuenta de que lo que estoy diciendo es una completa estupidez. ¿Qué ley, ni ley? ¡No hay ninguna ley! Creo que es porque he estado demasiado tiempo luchando contra ellos…se me ha subido a la cabeza. Frunzo el ceño e intento no mirar a Alexander a la cara; Me es imposible. La vergüenza me inunda. Él me regala una media sonrisa. Supongo que lo entiende.
Continuamos nuestro trayecto con pesadez y resentimiento, ya que lo último que queremos es ir a encontrarnos nuevamente con unos sanguinarios colmillos y afiladas espadas demoníacas que nos quiten la vida. La verdad, ninguno estamos en condiciones de que nos hieran y ni mucho menos está Alice con fuerzas para curar. Thor es como si no existiera, no habla, no se queja…más que un Dios, parece un fantasma, silencioso. Le miro pensando ir a preguntarle cómo está, pero se me quitan las ganas nada más verle. Su rostro muestra un gesto de tristeza, dolor y angustia a la vez que me abruman. Arrugo la nariz sin poder evitarlo.
Llegamos a la puerta en la que hace unas horas nos pillaron los demonios. Me acerco con cautela.
-Bien, hay que entrar en silencio, tal vez con suerte no nos…-digo, pero Ozkora me interrumpe.
Mi aliada no duda en lanzarse a la puerta y la abre de una patada. Todos la miramos con los ojos abiertos como platos. Ella ni se inmuta, ni habla. Simplemente, desenvaina su espada y se defiende contra los demonios que se nos abalanzan protegiendo a su señor.
-¡Ozkora!-le chillo, parpadeando perpleja. Ella sonríe.
-¿Qué pasa?-dice-¿Acaso creías que me iba a quedar ahí parada? Estaba claro que los demonios nos iban a pillar, boba.
Dios mío. He aquí la prodigiosa mente de mi amiga. No sé, yo pensaba clavarle la espada por detrás o algo así. Pero no. Bueno, lo hecho, hecho está. Así que continuamos nuestra nueva lucha contra los demonios, aunque la verdad es que la última vez que estuve aquí no había tantos demonios. Uno de ellos me araña en brazo, pero no es importante. Puedo estar con ello, me lo ha hecho en el brazo izquierdo y soy diestra. Mientras Thor y Alexander se encargan de nuestros enemigos, Alice se acerca a mí para hacer desaparecer el arañazo.
-Tranquila-me susurra-. Te lo quito enseguida.
Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, de sus manos no salió ningún resplandor y mi arañazo no sanó. Las dos fruncimos el ceño, extrañadas. Ella se mira las manos, asustada.
Un demonio se acerca por detrás de ella, con su espada desenvainada. Empujo a Alice hacia otro lado y le corto la cabeza de cuajo al demonio. De pronto, me siento extraña. He matado a un montón de demonios, pero nunca le había cortado la cabeza a nadie. Supongo que era por cierto respeto. Bueno, da igual. Él pretendía hacer lo mismo. Me giro a Alice, que sigue tirada en el suelo, sentada y aturdida, mirándose las manos. ¿Qué le habrá pasado? No tengo tiempo de pensarlo. Los demonios parecen querer ir solo hacia a mí y Alice, y ya que ella no está en condiciones de defenderse, tengo que protegernos a las dos. Entre patadas y embestidas con mi espada, intento salvarla por lo menos a ella. Parece como si estuviera en estado de shock, inútil y desolada, como una niña.
-¡Alice!-le grito-¡Levántate, vamos! ¿Qué te pasa?
Ella levanta la cabeza hacia mí, pero es como si no me mirase. Su mirada está vacía, confundida y totalmente perdida.
Me arrodillo ante ella y la sacudo como a un trapo agarrándola de los hombros.
-¡Alice!-vuelvo a llamarla, en un intento de hacerla reaccionar-¡Despierta! Vamos, vamos…
Nada. Con un juramento por lo bajo, me vuelvo a levantar con mi espada en alto.
-¿Qué ocurre?-me dice Alexander, mientras me ayuda a combatir contra los demonios.
-No lo sé, no se levanta-contesto, aturdida-. Ha intentado curarme un arañazo pero no ha conseguido que sane.
Él no dice nada más. Se agacha junto a mi desvalida amiga e intenta levantarla. La coge en brazos como si fuera una pluma.
-Está en estado de shock. Me la voy a llevar a un lugar más seguro-me explica, al final estuve en lo cierto.
Rápidamente, a una velocidad vertiginosa que caracteriza a los demonios, sale de la estancia y se esconde por detrás de la puerta. Thor pelea realmente bien, pero si su arma más letal, su martillo eléctrico, es más débil de lo normal. Aunque no estoy segura de que sea real esa arma. A lo mejor incluso es una simple leyenda.
Observo pensativa como Alexander se marcha con Alice en brazos y vuelvo a alzar mi espada. El cansancio me recorre el cuerpo, ya me cuesta sujetar la espada. Es como si por cada demonio que mate, aparezcan dos nuevos demonios más. Es casi imposible derrotarlos. Me acerco por detrás de Thor.
-¿Cómo vamos a matarlos a todos?-pregunto a su espalda.
-Son demasiados-contesta-, nosotros solos no podemos.
Miro a mi alrededor para ver si Alexander ha vuelto, pero no le veo por ninguna parte. Salgo de aquí y voy a su encuentro. Alice está sentada en el suelo con las piernas estiradas y Alex a su lado, sentado.
-¿Mejora?-pregunto.
Él me mira.
-Pues…no lo hemos probado-me responde.
Alice alza la cabeza hacia mí y me agarra fuertemente del brazo.
-¡Ay!-me quejo.
Ella me sujeta la muñeca con una mano y la otra la coloca por encima de mi arañazo. De sus delgados dedos sale un tenue brillo, y hace que sane un poco. Yo sonrío pensando que ha recuperado su poder, pero ella, sin embargo, frunce el ceño. Se levanta de un lado y entra arrastrándome en la sala donde Thor lucha por su vida. Vuelve a intentar curarme. Sin embargo, esta vez no hay resplandor y mi arañazo se queda como está. Ahora sí, sonríe, y a diferencia de mí comprende lo que ocurre. Desenvaina su espada y se une a Thor. Encogiéndonos de hombros, Alexander y yo le seguimos.
Cuando solo quedan dos demonios, unas palmas nos sobresaltan.
-¡Bravo, bravo!-grita una voz-He hecho bien en mandaros a hacer esta chapucilla. Gracias, chicos. Podéis retiraros.
Cuando los demonios se marchan, descubrimos al dueño de la voz: Jidar.
Baja las escalerillas que conducen a su enorme trono y se coloca justo frente a mí.
-Qué bien lo hemos pasado, ¿eh, preciosa?-me dice-Espero que esos ineptos no te hayan echo daño…-me agarra del brazo, y no puedo evitar un gesto de dolor-Oh, vaya. Qué pena…
Me suelta y emite una sonora carcajada. Da una vuelta en torno a mí, examinándome. Tengo la impresión de que quiere algo de mí…este tío me da muy mala espina. Detrás de mí, se relame como un gato observando al ratón antes de comérselo. Se acerca a mi espalda y coloca sus manos de largas y enormes uñas sobre mis hombros, que, comparados con sus manazas, son diminutos.
-Tengo planes para ti, querida-sisea con malicia, acercando su barbilla a mi cuello. Me debato, no me gusta tenerle tan cerca de mí-. No, no gastes más tus fuerzas. Resérvalas para el momento más importante.
Por fin, se aleja,y yo reprimo un último escalofrío...
-¿Qué quieres de mí?-le pregunto.
-Quiero lo que más necesitas-contesta-. Algo que tú no puedes darme pero yo sí puedo quitarte.
Frunzo el ceño, pensando en lo que quiere.
-Entonces, ¿cómo…?
Callo, sorprendida. Comprendo al instante lo que pretende quitarme.
Quiere mi sangre.

Espero sinceramente que os haya gustado. ^^